Últimamente estoy más centrado en las acuarelas, el óleo lo tengo un poco abandonado, y es que me gustaría dar un paso más en el dominio de esta técnica.
A veces creo que tb es una cuestión de miedo a errar en la ejecución, y me salen unas acuarelas faltas de la espontaneidad y frescuras propias de la técnica.En términos tenísticos se diría que tengo el brazo encogido, y que debo soltar el brazo.
Quizá el hecho de pintar siempre en base a fotos me impida ser más ágil y desenvuelto en la captación de las formas y manchas de color.Creo que podría mejorar si salgo a pintar "plain air" y debo hacerlo.
La planificación puede llevar tiempo, pero la ejecución no tanto.
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lunes, 27 de junio de 2011
viernes, 24 de diciembre de 2010
El proceso creativo (I).
Existen dos etapas en la creación o producción de una obra pictórica: el planeamiento y su ejecución.La primera suele durar tanto o más tiempo que la segunda.Cuando se ejecuta un cuadro, uno lleva dándole vueltas en la cabeza al mismo todo el tiempo que las otras ocupaciones mentales te permiten.No hay que dudar en "perder todo el tiempo que se requiera" a la hora de planificar cómo se va a pintar un motivo.Esto parece ir en contra de la idea del pintor que se deja llevar por un arrebato de inspiración momentáneo ( quizá esto quede para los genios).
Un cuadro puede llevarte más o menos tiempo en su realización, pero en cualquier caso no deja de tener un proceso de reflexión antes , durante e incluso después de darlo por concluido.En la película "El sol del membrillo", Antonio López admite que un cuadro nunca se acaba, siempre esta en proceso, aunque es el creador quien dictamina cuando lo deja, y yo diría: "siempre y eternamente inacabado", quizás por la distancia que media entre lo planificado y lo ejecutado.
Un cuadro puede llevarte más o menos tiempo en su realización, pero en cualquier caso no deja de tener un proceso de reflexión antes , durante e incluso después de darlo por concluido.En la película "El sol del membrillo", Antonio López admite que un cuadro nunca se acaba, siempre esta en proceso, aunque es el creador quien dictamina cuando lo deja, y yo diría: "siempre y eternamente inacabado", quizás por la distancia que media entre lo planificado y lo ejecutado.
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